El Mito de la Caverna (continuación)

Dejamos a nuestro prisionero viendo las sombras que producen los reflejos de las cosas a la luz del fuego que no pueden ver.

Por otro lado llegamos a la conclusión de que el prisionero, no sabe que está en una prisión, no sabe que solo ve sombras, no sabe quién es, no sabe desde cuando esta allí.

No sabe que exista algo fuera de su hábitat natural.

Ardua tarea les queda entonces a los filósofos, ya que para cumplir su misión deben hacer que despierte ese ser que esta encadenado por el cuello y por los pies.

Esos filósofos son los que antes estaban también en la caverna, solo que oyeron su voz interior y descubrieron su gran locura. Vienen a dar un mensaje que es muy simple: “Hombre Conócete A Ti Mismo”.

En esas simples palabras está encerrada toda la Filosofía y la teoría de la Liberación. El hombre ayudado por otros que están un poco más despiertos que él y escuchando su propia Voz Interior puede salir de esa prisión.

Pero a pesar de ser un principio muy simple, en la práctica se vuelve de lo más descabellado, loco e imposible de realizar. El hombre tiene miedo a lo que hay fuera de la caverna, además dicen que la luz de fuera es cegadora, por tanto para que salir de la caverna.

El miedo a lo desconocido atenaza al hombre hasta lo más profundo de su ser. En los momentos más oscuros es cuando el hombre escucha el susurro de su voz interior, ésta le muestra el camino, pero el hombre no lo acepta, prefiere seguir encadenado, por eso no puede alcanzar la felicidad.

Además cuando el filósofo entra de nuevo en la caverna para comunicarles que están encadenados y que suenan campanas de liberación, estos se revuelven y matan al filósofo.

Hay unas palabras de Jesús que ilustran esto: Mi Pueblo se pierde por falta de Conocimiento.

El Camino está señalado en todos lados, la nueva conciencia desvela todos los secretos,  que solo se pueden percibir cuando se sale de la caverna. Baste como ejemplo el juego de la Oca.

En ese juego se representan una serie de símbolos, que trataremos en otra ocasión, pero ahora el que más nos interesa es el pozo. Quien cae en el pozo ya no puede salir hasta que otro jugador lo libere.

Es una analogía de la caverna. El hombre cae en el pozo en su camino de evolución hacia la materia, perdiendo cada vez más el contacto con su ser interior.

Necesita el sacrificio de los filósofos para que le abran los ojos y este descubra poco a poco, ya que el proceso es lento, que como decía Lao Tse: Quien reconoce su locura, ya es menos necio.

El hombre necesita reconocer que está prisionero, como condición sine qua non para poder liberarse de sus ataduras.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en autoayuda, desarrollo espiritual, meditacion y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s